Una iniciativa presentada al Congreso mediante carta fechada el 11 de agosto de 2026 propone incentivar la transición hacia la producción de huevos sin jaulas e informar al consumidor sobre el sistema de crianza. El proyecto «Libres de Jaulas», firmado por la senadora Andrea Padilla Villarraga y otros congresistas, abarcaría producción, transformación, distribución y comercialización. Para el sector alimentario, plantea cambios en infraestructura, identificación comercial y verificación del origen productivo.
El proyecto publicado por la Cámara de Representantes contiene nueve artículos y una exposición de motivos que desarrolla argumentos de bienestar animal, salud y mercado. Sus obligaciones y plazos corresponden a una propuesta legislativa y dependerían de su aprobación y entrada en vigencia.
La cadena del huevo y las tres modalidades sin jaula
El ámbito propuesto incluye productores, granjas y participantes en toda la cadena del huevo, sin distinción de escala productiva. Sin embargo, las definiciones de granja y productor avícola establecen un umbral de 200 aves: capacidad instalada para las granjas y número de aves ponedoras para los productores. Ambas disposiciones deben leerse conjuntamente al interpretar el alcance.

El texto diferencia la crianza en jaulas de tres modalidades sin ellas:
- Galpón cerrado: las aves permanecen en un establecimiento cerrado, en piso o aviario.
- Pastoreo: tienen acceso exterior y contacto con suelo y cobertura vegetal.
- Producción orgánica: reúne las condiciones del pastoreo y añade alimentación predominantemente orgánica.
Por tanto, «libre de jaula» comprende sistemas distintos: no implica necesariamente acceso exterior. El bienestar se define mediante cinco dominios —nutrición, ambiente, salud, comportamiento y estado mental—, considerando tanto el funcionamiento biológico como las experiencias negativas y positivas del animal.
Etiquetas para huevos frescos, líquidos, en polvo e importados
El artículo 7 exigiría, dentro del año siguiente a la eventual entrada en vigencia, etiquetado frontal para los huevos producidos y comercializados en Colombia, incluidos los frescos, líquidos, en polvo e importados. Las leyendas propuestas son:

- «Huevo producido en jaula».
- «Huevo libre de jaula producido en galpón cerrado».
- «Huevo de libre pastoreo».
- «Huevo orgánico».
La información distinguiría el sistema de crianza. Para quienes transforman o comercializan huevos, esto vincularía la declaración del empaque con un origen productivo verificable.
Agricultura y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, reglamentarían el etiquetado. El reconocimiento oficial «libres de jaula» dependería de procesos de trazabilidad y verificación que abarcarían producción, manejo, empaque, transporte y comercialización.
La Superintendencia de Industria y Comercio vigilaría etiquetas, publicidad y trazabilidad. El texto contempla información en empaques o cascarones y remite, ante publicidad engañosa, a las sanciones de los artículos 60, 61 y 62 de la Ley 1480 de 2011.
Transición con asistencia, incentivos y restricciones a nuevas granjas
Agricultura tendría un año desde la eventual vigencia para reglamentar infraestructura, espacio, acondicionamiento, bienestar y enriquecimiento ambiental, considerando estándares técnicos internacionales. En el mismo plazo diseñaría incentivos y procesos de trazabilidad y verificación.

La transición comprendería infraestructura, manejo de aves y prácticas productivas. Las Unidades Técnicas de Asistencia Agropecuaria acompañarían a los productores rurales que decidan realizarla. Agricultura implementaría plataformas de registro para apoyar incentivos, verificación y etiquetado.
El proyecto propone apoyo económico mediante el Fondo para el Acceso a los Insumos Agropecuarios y promover créditos privados con tasas diferenciales u otros estímulos para productores legalmente constituidos. Son mecanismos previstos en la iniciativa.
Desde su eventual entrada en vigencia, quedaría prohibido construir o ampliar granjas destinadas a producir huevos con aves en jaulas. El articulado plantea una transición progresiva, sin fijar una fecha final para sustituir todas las jaulas existentes. El año previsto corresponde a reglamentación y etiquetado.
Movimiento, estrés y productividad: los argumentos contra las jaulas
La exposición de motivos sostiene que el confinamiento impide extender y batir las alas, caminar, picotear, anidar, posarse y darse baños de polvo. Describe aves que pueden permanecer más de dos años en espacios comparables con una hoja A4 y cita, atribuyéndola a la FAO, una densidad de 12 a 14 aves por metro cuadrado en sistemas de batería.

El documento relaciona estas restricciones con frustración, miedo y estrés, y señala que la respuesta inmunológica puede disminuir frente a sistemas sin jaulas con ambiente enriquecido. También vincula el miedo excesivo con menor producción, picoteo de plumas y heridas: efectos que, según su argumentación, comprometen salud, bienestar y productividad.
Entre las lesiones y patologías descritas figuran deformidades en las patas por pisos de alambre, agresiones y canibalismo, prolapso uterino, osteoporosis, fracturas y síndrome hemorrágico de hígado graso. La exposición atribuye estas asociaciones a informes de la Humane Society of the United States y las relaciona con restricciones de movimiento, condiciones alimentarias y exigencias productivas.
Salmonella: porcentajes citados para distintos sistemas
La exposición también plantea riesgos de higiene por acumulación de excrementos. Cita un estudio de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria que encontró mayor prevalencia de contaminación por Salmonella en granjas con jaulas en batería.
Según los resultados recogidos en el documento, las probabilidades de contaminación se redujeron un 43 % en galpón cerrado, un 95 % en libre pastoreo y un 98 % en producción orgánica, respecto del sistema con jaulas. Son comparaciones del estudio citado, no efectos universales aplicables a cualquier establecimiento. La identificación del sistema de crianza describe cómo se produjo el huevo; no garantiza ausencia de Salmonella.
El marco colombiano y la discusión sobre espacio por ave
La exposición sitúa el reconocimiento de los animales como seres sintientes en la Ley 1774 de 2016. Explica que el Decreto 2113 de 2017 incorporó las cinco libertades básicas y asignó a Agricultura la adopción de condiciones específicas de bienestar para las especies de producción.

También cita la Resolución 000253 de 2020 y su manual: para las aves de corral contempla descanso confortable, movimientos seguros y cómodos, cambios normales de postura y expresión del comportamiento natural.
La tensión señalada por los autores aparece al comparar esas condiciones con el mínimo de 450 cm² por ave previsto para postura en jaulas. La exposición contrapone estimaciones de la Humane Society: 500 cm² para girar y 739 cm² para batir las alas. Su argumento es que el espacio permitido debe examinarse frente a las conductas que el bienestar busca proteger.
OMSA, Europa y Estados Unidos: antecedentes de modelos diferentes
El documento recoge principios del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal, OMSA: salud, alimentación, seguridad, ausencia de dolor y miedo, y posibilidad de expresar comportamientos importantes. Sus criterios ambientales incluyen superficies que reduzcan lesiones y transmisión de enfermedades, descanso confortable y movilidad. Los autores consideran incompatibles las jaulas en batería con esos principios.

Como antecedentes europeos, cita la Directiva 1999/74/CE y la prohibición de jaulas convencionales no acondicionadas desde el 1 de enero de 2012. También recoge restricciones francesas a edificios nuevos o renovados para crianza en jaulas y la prohibición austríaca de jaulas no enriquecidas desde 2009 y enriquecidas desde 2020.
Para Estados Unidos, describe modelos distintos: una moratoria de Ohio sobre nuevas instalaciones, adoptada en 2010, y exigencias de producción y comercialización sin jaulas en California desde enero de 2022 y Michigan desde 2025. Estas fechas son antecedentes recogidos por la exposición. Permiten distinguir restricciones a instalaciones, prohibiciones de determinados alojamientos y condiciones para vender huevos.
Compromisos comerciales y competencias públicas propuestas
Como impulso comercial, la exposición cita más de 4.000 empresas internacionales con compromisos de abastecimiento sin jaulas y cerca de 100 grandes empresas que operan en Colombia. Recoge además una caída histórica de gallinas enjauladas del 70 % en 2018 al 41 % en 2021. Son antecedentes citados para sustentar la transición.

El artículo 8 añadiría bienestar animal a la potestad sancionatoria del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, modificando el artículo 156 de la Ley 1955 de 2019. Respetaría competencias de otras autoridades y remitiría al procedimiento de la Ley 1437 de 2011 para asegurar debido proceso. Agricultura y el ICA presentarían informes en abril y septiembre a las comisiones quintas del Congreso.
En materia fiscal, los autores declaran que el proyecto no modificaría el marco fiscal de mediano plazo ni representaría gasto adicional para la Nación. La propuesta combina así apoyo a la reconversión, información comercial verificable y vigilancia del bienestar animal.
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