La Secretaría de Salud Pública de Manizales informó el 6 de noviembre de 2026 que una inspección sanitaria a un expendio de carnes permitió retirar aproximadamente 391,5 kilogramos de res y cerdo por incumplimientos en las temperaturas de conservación. Según la autoridad, las condiciones encontradas comprometían la calidad e inocuidad de los productos y representaban un riesgo para los consumidores. El procedimiento motivó un llamado a los establecimientos comercializadores para mantener las condiciones de frío que requiere cada producto.
La inspección identificó incumplimientos en las temperaturas de conservación
En la visita participaron funcionarios de la Unidad de Salud Ambiental de la Secretaría de Salud Pública de Manizales. La Policía de Carabineros acompañó la intervención para efectuar la incautación de los productos.

Según explicó Jéssica Pérez, ingeniera de alimentos contratista del área de Salud Ambiental, en el audio publicado por la Secretaría, la visita ocurrió el 5 de noviembre. La fecha corresponde a la inspección; el comunicado que describe sus hallazgos fue publicado al día siguiente.
Durante la verificación, los funcionarios encontraron incumplimientos relacionados con el manejo de las temperaturas de los productos cárnicos. La autoridad citó específicamente el Decreto 1500 de 2007 como referencia normativa del procedimiento.
El comunicado de la Alcaldía de Manizales presenta la cantidad incautada como aproximadamente 391,5 kilogramos y también la expresa, de forma redondeada, como cerca de 392 kilogramos. Ambos datos corresponden al retiro de carne de res y cerdo realizado durante la misma intervención.
Las fluctuaciones de temperatura pueden favorecer el deterioro
La explicación sanitaria del operativo se concentra en las condiciones de conservación. La Secretaría señaló que las fluctuaciones de temperatura y la interrupción de las condiciones adecuadas pueden favorecer el deterioro de la carne y la proliferación de microorganismos.

Del concepto técnico a la disposición final en Frigocentro
El procedimiento tuvo una secuencia definida. Primero, la autoridad sanitaria evaluó las condiciones encontradas y determinó que los productos no garantizaban las condiciones necesarias para un consumo seguro. Con ese fundamento emitió el concepto técnico correspondiente.

Después solicitó el acompañamiento de la Policía de Carabineros para proceder con la incautación. La intervención permitió retirar de circulación la carne cuya conservación había sido cuestionada durante la inspección.
Finalmente, la disposición de los productos se realizó en la Central de Sacrificio Frigocentro. Esta instalación fue el lugar de disposición final de la carne incautada.
La Secretaría enmarcó el procedimiento en sus acciones de inspección, vigilancia y control, cuyo propósito declarado es prevenir riesgos asociados al consumo de alimentos y proteger la salud de los manizaleños.
El llamado comprende recepción, almacenamiento, transporte y venta
La Secretaría dirigió su advertencia a los expendios y establecimientos comercializadores de carnes. Les pidió mantener la cadena de frío durante la recepción, el almacenamiento, el transporte y la comercialización, garantizando las temperaturas requeridas según las características de cada producto.

También advirtió sobre los cambios sucesivos de temperatura: recibir carne refrigerada, congelarla y posteriormente volverla a refrigerar puede comprometer su estabilidad y seguridad. La Secretaría presentó esta secuencia como una advertencia general a los establecimientos.
Para el sector comercializador, el punto central del llamado es que las condiciones de conservación acompañen las distintas operaciones con la carne. La autoridad sitúa esa responsabilidad en las cuatro etapas señaladas y vincula su cumplimiento con la prevención de riesgos para quienes consumen estos alimentos.

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